A los cinco dias de estar en Polonia, Volvemos a hacer la mochila y partimos para Ucrania. La madre de Anna esta realizando un proyecto de restauracion en el oeste de Ucrania y cogemos un autobus para visitarla. Sin embargo, el trayecto no va a ser nada facil. Para recorrer una distancia de 360 kilometros, tardamos mas de diez horas. Cinco horas hasta llegar a la frontera ucraniana. Tres horas y media para cruzarla. Media hora para que los conductores compren su correspondiente carga de tabaco y alcohol para luego pasarlo de contrabando (a la vuelta, los conductores les dan el tabaco a los pasajeros no fumadores para poder volverse con 30 cartones que luego venden en el mercado negro). Y finalmente, una hora para llegar hasta lwow...
Nos acordamos de la madre de Shengeen y toda su familia. Al no existir mas fronteras en Europa, la frontera polaco-ucraniana es el gran superfiltro que se debe cruzar para llegar a Europa. Y eso significa horas de espera. Preguntas sobre el destino de cada cual. Inspeccionar minuciosamente el equipaje, etc, etc... Ademas, el autobus esta lleno hasta las trancas y un grupito de ucranianos sin camisa, moda hooligan de pretemporada, se hacen fuerte en la parte de atras. El segundo conductor, que debe pesar unos 140 kilos, obliga a los hinchas a ponerse las camisas y los echa de los ultimos asientos ya que es su catre hasta que le toque conducir. Luego me entero que hacen dos viajes, uno de ida y otro de vuelta, es decir, veinte horas de conduccion temeraria por unas carreteras de tercera. 'Toda una aventura...
Foto. Grafittis y pintura de Rene Magritte en una de las calles de Lwow...
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